Creación de Parques

¿Por qué Crear Parques Nacionales?

Creemos en el valor intrínseco de la vida silvestre. Nuestro trabajo de conservación apunta a conservar paisajes vastos y silvestres con todo su complemento de especies nativas, incluyendo especies fundamentales como pumas y jaguares. Nos esforzamos en inspirar a los demás a reconocer el valor de hacerlo, y que lo hagan ellos mismos también. ¿Qué es lo que nos permite alcanzar este objetivo? Los parques nacionales.

Los parques nacionales representan la cúspide de las áreas protegidas, entregando la garantía más sólida de una conservación a largo plazo. Ofrecen un conjunto incomparable de atributos ecológicos, valor cultural y beneficios económicos a las comunidades locales. Los parques son una de las herramientas de conservación más antiguas y duraderas, y definitivamente las más conocidas y queridas.

Los parques nacionales y otras áreas naturales protegidas, no resuelven todos los problemas ambientales, pero son un elemento crucial para la conservación del paisaje a gran escala, que busca mantener los procesos naturales que crean y dan forma a la diversidad de la vida.

Cuando de áreas protegidas se trata, la escala es importante. Los parques pequeños y aislados, pueden brindar una gran entretención y beneficios espirituales a la gente, pero con el tiempo son susceptibles de perder especies nativas y proveer menos servicios ecológicos que las áreas protegidas de mayor tamaño. Nosotros nos inspiramos en el pensamiento actual de la conservación científica: las áreas naturales estrictamente protegidas deberán funcionar como “áreas medulares” cruciales en los sistemas de conservación de tierras, donde estas zonas medulares deben estar resguardadas con una zona de amortiguamiento donde los emprendimientos agrícolas y silvícolas vecinos sean administrados apropiadamente, e interconectados con corredores que permitan el libre movimiento de la vida silvestre. “Medular, amortiguamiento y conectividad” son las palabras que resumen esta idea.

Tradición y Oportunidades

Los parques nacionales son ideales para proteger áreas estratégicas para la conservación. Chile y Argentina tienen dos de los sistemas de parques nacionales más antiguos y sólidos del mundo. El origen de los parques nacionales en Argentina se extiende hacia 1904, con una donación de tierra al Estado por parte del conservacionista legendario, Francisco P. Moreno, la cual se convertiría en el Parque Nacional Nahuel Huapi. El primer parque nacional en Chile se estableció en 1926 y desde entonces, cada presidente chileno de mandato completo, ha expandido el sistema de parques. Aun que han atravesado cambios de gobiernos, revoluciones y crisis económicas, los parques nacionales se han mantenido bien protegidos y amados por sus ciudadanos, comprobando el valor duradero de estas instituciones. Chile y Argentina proveen fuertes protecciones legales para los parques nacionales, similares a las encontradas en Estados Unidos, Canadá y otros países alrededor del mundo. Los parques nacionales promueven el patriotismo, orgullo para el país y un sentido de responsabilidad ciudadana. Sabemos que los parques nacionales son la forma más segura, efectiva y responsable de proteger la tierra en estos países. La defensa ciudadana para proteger y mantener los parques nacionales es fundamental para que continúen logrando sus objetivos. Por eso, nos esforzamos en apoyar a activistas dedicados que luchen por las áreas protegidas en el largo plazo.

A juzgar por numerosos ejemplos a lo largo de la historia y alrededor del mundo, podemos ver que, con dedicación, los individuos pueden impulsar una diferencia en la conservación mundial. Como norteamericanos que escogimos vivir en Sudamérica, reconocemos que existen enormes oportunidades—y necesidades—en todas partes del mundo. Nuestros colegas conservacionistas en América Latina, Asia y África manejan proyectos críticos, a gran escala, donde cada dólar de conservación llega lejos y produce un gran impacto. A pesar de que no tenemos fundaciones de billones de dólares, hemos logrado, por nuestra propia cuenta, hacer mucho trabajo conservando tierras, con relativamente poco dinero.

Nuestros Planes Para la Creación de Parques

Nuestra intención es donar todas las tierras de conservación que nuestras fundaciones han adquirido, a los sistemas de parques nacionales de Chile y Argentina—para el beneficio de la vida silvestre y la gente. Pocas organizaciones de conservación se dedican a construir nuevos parques nacionales, pero nosotros estamos comprometidos con esta estrategia de conservación y hemos tenido excelentes logros hasta el momento. En Chile, The Conservation Land Trust junto con el filántropo, Peter Buckley, se asociaron con el gobierno chileno para formar el espectacular Parque Nacional Corcovado. En Argentina, Conservacion Patagonica tuvo una participación fundamental al crear el Parque Nacional Monte León, protegiendo 40 kilómetros de costa Atlántica y 63.000 hectáreas en el primer parque atlántico costero del país. En las siguientes décadas, nos dedicamos a crear los Parques Nacionales Pumalín, Melimoyu, Patagonia y Alacalufe en Chile, y el Parque Nacional Iberá en Argentina. Donaremos tierra para la expansión de los Parques Nacionales Hornopirén, Corcovado, Isla Magdalena y Padre Agostini en Chile y el Parque Nacional Perito Moreno en Argentina.

Crear parques nacionales o regionales significa inherentemente trabajar con autoridades regionales y nacionales, ya que sólo ellos pueden declarar parques nacionales nuevos. Los parques nacionales son sólo eso—tierras que el gobierno nacional declara como áreas protegidas. Ninguna entidad privada puede crear un parque nacional independiente del Estado. Nosotros actuamos como gestores y colaboradores en establecer nuevas áreas protegidas, trabajando en conjunto con las comunidades que nos rodean, otras ONGs y muchos colaboradores.

Adquisición de Tierras para la Conservación

Todos nuestros proyectos de parque comienzan con adquisiciones de tierra en lugares estratégicos, donde el sumar hábitat protegido, amplificaría significativamente la conservación de la biodiversidad. Mantenemos estándares altos en lo que se refiere a la compra de tierras, ya que sólo compramos tierra de dueños que están dispuestos a venderla y que tienen títulos buenos. Los propietarios, incluso de terrenos pequeños, tienen fuertes derechos en Chile y Argentina. Incluso los derechos de ocupación para aquellos que no tienen títulos legales son fuertes, y cuando consideramos adquirir tierras para la conservación, respetamos todos los reclamos de tierras legítimos. Dado que trabajamos en áreas remotas, donde el proceso de otorgar títulos de tierra a menudo es lento y difícil, hemos ayudado a vendedores y vecinos por igual, a obtener títulos de dominio de sus terrenos, para darles seguridad y claridad respecto de su propiedad.

Al comprar propiedades, consideramos esencial el mantener excelentes relaciones con los vendedores, para que se sientan orgullosos del trabajo de conservación al que se han unido. A veces realizamos intercambio de tierras, para que los vendedores puedan mudarse a un terreno de su preferencia y nosotros podamos destinar tierra en estado crítico, bajo protección. A veces uno escucha historias sobre conservacionistas que obligan a la gente a dejar su tierra. A pesar de que esto puede haber sucedido en otras partes del mundo, nosotros no tenemos conocimiento de alguna situación así, ya sea en Chile o en Argentina. Los propietarios, incluso aquellos que no cuentan con títulos formalmente reconocidos, tienen derechos de ocupación; cualquier conservacionista que desee adquirir terreno de, incluso, aquellos que posean títulos cuestionables, verá que es contraproducente intentar presionarlos para vender. Esto da como resultado relaciones desagradables con los potenciales vendedores y, en general, el vendedor termina subiendo el precio de la propiedad o, en un caso extremo, incluso puede decidir jamás venderle a esa persona. Por otro lado, no se gana nada con “comprar” tierra sin títulos. A pesar de que quizás, esta práctica lamentable de presionar a los vendedores haya ocurrido o se haya intentado en algunos lugares en ciertos momentos de la historia, nosotros nunca compramos tierra, excepto de vendedores que quieran hacerlo y que tengan buenos títulos. También hemos ayudado a muchos propietarios, ya sea si estamos interesados en comprar su tierra o no, a obtener sus títulos en orden porque así, cuando los miembros de una comunidad tienen los papeles de sus terrenos en orden, tienden a estar mucho más consolidados y tienden a preocuparse más por el terreno que ocupan. Los dueños de los terrenos duermen mucho más tranquilos con un buen título bajo el colchón. Creemos que esta es una forma de activismo por la conservación, el ayudar a todos nuestros vecinos a poner sus títulos en orden o a conseguirlos. Nuestra experiencia nos ha probado esto una y otra vez.

El Proceso de Creación de un Parque

Comprar la tierra, sin embargo, es sólo el primer paso. La mayoría de las áreas de nuestros proyectos han vivido algún nivel de degradación ecológica y por ende necesitan de una restauración activa, enfocada en el habitat y/o las especies fundamentales.

Para sobrevivir y prosperar, el parque necesita conexiones fuertes—económicas, sociales, culturales—con las comunidades que lo rodean. Establecer parques puede generar cierto grado de controversia: la mayoría de los cambios en tierras lo hacen. Históricamente, en todo el mundo, la creación de una nueva área protegida normalmente produce algo de resistencia al principio, seguido de aceptación y luego apoyo de sus vecinos. Nuevamente, en la historia de los parques nacionales en todo el mundo, en cada continente, el patrón ha sido el mismo y las comunidades locales cerca de los parques se han convertido en los más férreos defensores de “sus” parques una vez que han sido establecidos. Las comunidades locales entonces, se ven a sí mismas como “dueños” de esos parques.

La Gente de los Parques

Nuestro trabajo de conservación emplea a más de cien chilenos y argentinos, la mayoría de ellos pertenecientes a la misma región del proyecto. Desarrollamos programas de entrenamiento para entregarles a ellos y a otros miembros de la comunidad las herramientas necesarias para que puedan tener éxito en la conservación y en trabajos relacionados al ecoturismo. Más allá de crear los trabajos directamente, trabajamos con las localidades para acoger eventos, realizar visitas al parque, patrocinar programas de educación ecológica y promover el orgullo y el turismo local.

En nuestros proyectos de parques emblemáticos, nuestra visión ha sido darle la bienvenida a miles de visitas a paisajes espectaculares, causando el mínimo impacto. Con este objetivo, hemos puesto un tremendo esfuerzo en diseñar la infraestructura del parque. Se han diseñado sitios de camping, centros de información, circuitos de caminos y senderos, señalética y otras instalaciones, usando materiales locales, de tal manera que sean duraderos, eficientes energéticamente, minimizando los impactos sobre las cualidades naturales del paisaje, y a la vez ofrecen una experiencia de primera clase para los visitantes.

 

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