Preguntas Frecuentes

F.A.Q.s

¿Quiénes son Kristine y Douglas Tompkins?

Kristine McDivitt Tompkins y el fallecido Douglas R. Tompkins (1943–2015) son conservacionistas norteamericanos que han trabajado para salvar la vida silvestre y hábitats silvestres por un cuarto de siglo, logrando éxitos sin precedentes como filántropos creadores de parques nacionales. Después de retirarse de sus exitosas carreras, ella como CEO de Patagonia, Inc. y él como fundador de The North Face y cofundador de Esprit, ambas empresas de vestuario, los Tompkins dejaron el mundo de los negocios a principios de la década de los 90’s y unieron sus talentos empresariales para salvar la naturaleza, su belleza y diversidad. Son mejor conocidos por haber donado tierras que adquirieron de manera privada para luego convertirlas en nuevos parques nacionales.

¿Qué es Tompkins Conservation?

Tompkins Conservation es el nombre de la organización que coordina una gran variedad de iniciativas de conservación dirigidas por Kristine y Douglas Tompkins. Los esfuerzos para crear parques, sustentar la biodiversidad, restaurar tierras degradadas, reintroducir especies ausentes, inspirar el activismo por el medioambiente y promover la agricultura ecológica, son logrados por medio de un grupo de organizaciones sin fines de lucro fundadas por Kris y Doug Tompkins y a través de varios negocios de agricultura que no están conectados a las fundaciones. Estos campos y fundos de familia, si bien son financiados de manera privada, también se enfocan en proteger el hábitat de la vida silvestre, conservar su suelo y otros componentes que forman parte de los objetivos de conservación de la familia Tompkins. Las principales organizaciones para el trabajo de filantropía y conservación de los Tompkins son dos fundaciones – Foundation for Deep Ecology y Conservation Land Trust – y una fundación de caridad que recibe apoyo público, Conservación Patagónica. Las tres se encuentran situadas en la oficina de California.

¿Cuáles son las ideas que impulsan nuestro trabajo?

Reconocemos que el sexto gran momento de extinción en la historia de la Tierra está acá, apresurada por la cantidad de seres humanos (sobrepoblación) y el comportamiento humano (desarrollo en exceso), encaminándonos a una pérdida a nivel mundial de naturaleza silvestre, integridad y belleza. La civilización tecnológica-industrial, basada en un crecimiento sin fin, está finalmente condenada a fracasar en este planeta que es finito y, sin embargo, en este momento se está acelerando y creando un holocausto para la vida silvestre. Nosotros creemos que esta tragedia prevenible está muy mal.

¿Cuáles son nuestros valores centrales?:

• La salud de la naturaleza es fundamental.

• Toda la vida tiene valor intrínseco.

• La belleza es importante.

• Debido a que los procesos naturales que crean y forman la belleza y diversidad de la vida están siendo alterados por la actividad humana, como lo demuestra el cambio climático, se necesita un profundo cambio sistémico, desde sus cimientos.

• La actual crisis de extinción mundial, que conforma la mayor reducción de biodiversidad desde que terminó la edad de los dinosaurios hace 65 millones de años atrás, es la señal más clara de que nuestro camino actual no es simplemente insustentable, sino anti-ético.

• Creemos que todos los que tenemos la bendición de pasar un tiempo en esta majestuosa órbita azul que flota en el espacio tiene el deber de pagar su “arriendo” por vivir en la Tierra.

¿Cuál es el principal objetivo de Tompkins Conservation?

Ayudar a traer al menos la mitad de la Tierra de vuelta a su estado natural, revertir la actual crisis de extinción que está arrasando con la vida silvestre, y comenzar a reestablecer una relación más armónica y equilibrada entre los humanos y el resto de la vida. Esperamos que llegue el día en que los humanos vuelvan a recordar que no somos los dueños ni administradores del planeta, sino simples miembros y ciudadanos de la comunidad biótica, como escribió una vez el gran conservacionista norteamericano, Aldo Leopold.

Ya que la conservación se trata, finalmente, de prevenir la extinción de otras especies a causa del ser humano, todas las cuales tienen un valor intrínseco, nos adherimos a la idea de “Media Tierra”, un proyecto de conservación mundial que trabaja para asegurar suficiente hábitat, en sistemas interconectados de áreas terrestres y marinas protegidas, para apoyar a poblaciones dinámicas de todas las especies. De acuerdo a investigaciones que han sido publicadas por décadas en la literatura de conservación biológica, parece muy probable que esta meta de tener hábitats adecuados para todos los seres de esta Tierra, desde escarabajos hasta osos y de currucas a ballenas, podría alcanzarse si al menos el 50 por ciento del planeta fuese reservado para protegerlo estrictamente bajo la forma de áreas naturales. Un beneficio crucial de un resultado como ese sería conseguir ecosistemas prósperos y un clima estable en el cual la sociedad humana pueda progresar.

¿Dónde está ubicado Tompkins Conservation?

San Francisco ha sido la base de las oficinas financiera y administrativa del trabajo filantrópico de la familia Tompkins desde que Doug Tompkins inauguró Foundation for Deep Ecology en 1990. A través de los años, Doug y Kris Tompkins junto a sus equipos de trabajo han mantenido oficinas chilenas en Puerto Montt, Chaitén, Pillán, El Amarillo y en el Parque Patagonia cerca de Cochrane; actualmente, la casa matriz para Tompkins Conservation en Chile está en Puerto Varas. Las casas matrices de Argentina han estado en Buenos Aires y en la Estancia Rincón del Socorro en la Provincia Corrientes, la cual es la principal oficina administrativa para nuestros trabajos de recuperación de la vida silvestre en la región de los humedales de Iberá.

¿En qué temas y áreas geográficas se concentra Tompkins Conservation?

Durante su primera década, Foundation for Deep Ecology otorgó cientos de becas a organizaciones comunitarias, principalmente en Norteamérica, que trabajan para proteger la vida silvestre y la naturaleza, avanzar la agricultura ecológica y oponerse a formas destructivas de la megatecnología. Después, el enfoque de las becas dio un giro a Sudamérica, donde Doug y Kris Tompkins estaban desarrollando y administrando varios proyectos de conservación de tierras, dividiendo su tiempo entre Chile y Argentina, con viajes frecuentes a Norteamérica y Europa. Estas áreas principales de trabajo, la protección de parques, restauración y retorno a la vida silvestre, agricultura ecológica, y activismo, se han mantenido como actividades centrales para el equipo Tompkins Conservation a través de los años.

¿Por qué Tompkins Conservation concentra sus actividades de protección a la tierra y la vida silvestre en Sudamérica?

Las regiones donde Tompkins Conservation ha concentrado sus trabajos de creación de parques, específicamente, las regiones chilenas de los Lagos y Aysén, y las provincias argentinas de Santa Cruz y Corrientes, son lugares con un potencial de conservación excepcionales. Cada uno de estos lugares ofrecía la oportunidad para que organizaciones públicas y privadas colaboraran en la protección de la biodiversidad y el desarrollo económico a nivel local. Los valores de los terrenos eran razonables y las estructuras gubernamentales (en especial la de los sistemas de parques nacionales en Chile y Argentina) eran fuertes.

Pero, además, existe un antiguo apego personal hacia esta región. Como esquiador alpino y montañista, Doug Tompkins empezó a pasar tiempo en áreas remotas de Argentina y Chile en su juventud en la década de 1960. Se enamoró de la Patagonia; durante varias expediciones a la región marcó muchos primeros ascensos en montañas y primeros descensos por ríos silvestres en kayak. De manera similar, Kris Tompkins pasó a dedicarse a la naturaleza de la Patagonia después de haber hecho una carrera en la empresa Patagonia.

¿Cuáles son los mayores logros de Tompkins Conservation?

Trabajando junto a colegas conservacionistas, compañeros de filantropía, y cuatro presidentes diferentes, el equipo de Tompkins Conservation hasta el año 2016 ha ayudado a crear seis nuevos parques nacionales, expandir un parque nacional, establecer dos parques provinciales y formar el santuario de la naturaleza de dueños privados y abierto al público más grande del mundo. El último parque nacional está tomando forma: en septiembre de 2016 Kristine Tompkins y el Presidente argentino, Mauricio Macri, se reunieron para firmar el protocolo de donación dando nacimiento al nuevo Parque Nacional Iberá en la gran región de los humedales de Iberá de la Provincia Corrientes, uno de los humedales más grandes de Sudamérica y un hábitat de valor mundial para aves y otras especies de la vida silvestre. Las organizaciones sin fines de lucro afiliados a Tompkins Conservation donarán alrededor de 128.000 hectáreas para el parque nuevo, el cual ya ha sido establecido de manera administrativa y será codificado legalmente por el Congreso Nacional de Argentina en el futuro próximo.

Complementando estos éxitos en la expansión de parques, el equipo de Tompkins Conservation se ha dado a conocer ampliamente por su trabajo para proteger a las especies en peligro de extinción como el huemul y los pumas, y por reintroducir especies nativas que ya no están presentes en las áreas de los proyectos donde trabajamos. Hemos reintroducido exitosamente al ciervo pampero, osos hormigueros gigantes, pecaríes de collar, tapires y otras especies a los humedales de Iberá, y estamos ampliando el alcance de esta iniciativa para restaurar y devolver el estado natural a paisajes que han sido degradados.

Las fundaciones de la familia Tompkins también han entregado becas que en total suman más de $100 millones (USD) a organizaciones sin fines de lucro que trabajan para alcanzar un tratado de paz permanente entre la humanidad y la naturaleza silvestre, incluyendo financiamiento que ayudó a formar varios grupos y campañas. Estos incluyen el Foro Internacional de la Globalización y la campaña ¡Patagonia Sin Represas!, la cual llevó a cabo un exitoso trabajo de siete años para detener el desarrollo de una gran represa hidroeléctrica que hubiera afectado el caudal de dos ríos silvestres de la Patagonia chilena.

Siguiendo la tradición de los libros de gran formato de Sierra Club publicados en los años 60’s y 70’s en relación a las campañas de activismo, el programa editorial de Foundation for Deep Ecology ha publicado más de 25 títulos desde 1994, con la intención de incentivar el activismo por el medioambiente. Entre los libros que han ganado premios se incluyen Wildlands Philanthropy, Clearcut; Plundering Appalachia; ENERGY; y Overdevelopment, Overpopulation, Overshoot. En nombre de Conservation Land Trust, el equipo editorial de la fundación también ha producido una serie de libros de gran formato sobre los proyectos de parques exitosos de Tompkins Conservation. Estos incluyen Parque Nacional Monte León, Parque Nacional Corcovado y Parque Nacional Yendegaia; los últimos dos volúmenes incluyeron ensayos escritos por los Presidentes Chilenos, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, respectivamente.

¿Por qué donar tierras al público para los parques nacionales?

Los parques nacionales son el mecanismo más antiguo, más durable y más querido para proteger paisajes excepcionales de manera permanente. Ellos proveen valores ecológicos, culturales y sociales indispensables, desde la recreación personal hasta la renovación espiritual, y ayudan a desarrollar un amplio apoyo público para la conservación. Ellos destacan los mejores atributos que un país tiene para mostrarle al mundo: una belleza inigualable, hábitat para la vida silvestre, oportunidades para la recreación,sitios culturales y arqueológicos notables. Y más allá de todos estos beneficios, son una institución fundamentalmente democrática: abierta para todos, sin importar el estatuto socio económico, étnico, etc.

Los parques nacionales tienen una incomparable trayectoria de permanencia y aporte cultural. Como debiera esperarse, en regiones acomodadas y estables como Europa occidental y los Estados Unidos, los sistemas de parques han prosperado a pesar de las restricciones en los presupuestos y ocasionales crisis políticas. Pero, en general, a los parques nacionales les ha ido bien incluso en partes del mundo que son políticamente inestables. Las pujantes democracias de Chile y Argentina han probado tener un compromiso con los parques nacionales. El desarrollo del sistema de parques de Argentina se remonta hacia 1903, cuando el renombrado explorador y naturalista, Francisco “Perito” Moreno, donó tierra al Estado para formar el primer parque nacional del país. El año 2016 marcó el décimo noveno año de los parques nacionales de Chile. Ambos países tienen excelentes sistemas para áreas protegidas, contando con parques nacionales emblemáticos como Torres del Paine en Chile y las Cataratas de Iguazú en Argentina, ambos destinos famosos a nivel mundial.

Los parques donados, ¿seguirán siendo financiados, mantenidos y protegidos por los gobiernos?

Sin duda, los sistemas de los parques nacionales de Chile y Argentina se beneficiarían de un mayor financiamiento y apoyo público, pero esto se podría decir de prácticamente todos los países que designan parques nacionales. Todos los presidentes de Chile que hayan terminado su mandato completo desde 1926 han expandido el sistema de parques, y ningún parque nacional ha sido despojado de su protección, incluso durante el gobierno militar de Augusto Pinochet. Los parques nacionales de Argentina han sobrevivido similares eventos de tumultos políticos. La solución a largo plazo para la cuestión de presupuestos adecuados y capacidad administrativa es desarrollar un amplio compromiso por parte de la sociedad con los parques nacionales a nivel institucional. Con ese fin, Tompkins Conservation ha fomentado el activismo por la conservación y en el futuro donará financiamiento considerable para ayudar a un grupo de “amigos” dedicados a la defensa de los parques nacionales chilenos y continuar con las vitales colaboraciones que Conservation Land Trust de Argentina ha impulsado con las autoridades de los parques provinciales y nacionales.

¿Cuánta tierra han protegido los proyectos de conservación asociados a Tompkins Conservation?

Hasta el año 2016, una enorme cantidad: más de 1.300.000 hectáreas. Para hacer una comparación, esto es más o menos el tamaño del estado de Connecticut en USA. Estas cifras incluyen las tierras donadas por organizaciones sin fines de lucro afiliadas a Tompkins Conservation con el fin de conservarlas de forma permanente, además de tierras adicionales del gobierno que esas donaciones aprovecharon para formar nuevas áreas protegidas, además de tierras que ayudamos a preservar por medio de otras herramientas de conservación.

Esta trayectoria de éxitos, la cual fue posible gracias a la colaboración con autoridades del gobierno, colegas filántropos, otras ONGs, y compañeros de conservación, es el testimonio de cómo una visión positiva, respaldada de un activismo tenaz y recursos financieros, pueden hacer grandes avances para la naturaleza, a pesar de las lamentables tendencias mundiales. Y esperamos tener aún más logros en la creación de parques nacionales en los próximos años con los esfuerzos de Tompkins Conservation.

¿Qué es “devolver la tierra a su estado natural” y por qué es importante?

Devolver la tierra a su estado natural significa, simplemente, ayudar a sanar la naturaleza, ayudar a que los lugares degradados recuperen su estado originalmente silvestre. En un mundo tan dañado como el que están convirtiendo los humanos modernos, la restauración ecológica es indispensable para prevenir la extinción de otras especies a causa del ser humano, así como también para apoyar el bienestar humano. En todas partes hay oportunidades para ayudar a paisajes destruidos a recuperar su salud por medio de la protección del hábitat, el control o retiro de especies invasivas, reintroducción de la vida silvestre que está ausente (incluyendo especies claves como los carnívoros grandes), reparación de paisajes explotados y sobre utilizados, y ayudando a que los procesos naturales puedan operar nuevamente con libertad.

Esta idea de recuperar la vida silvestre a gran escala, la restauración ecológica en un nivel más global, ha pasado a conocerse en inglés como rewilding, en otras palabras, recuperar el estado natural de un lugar. Mientras que el objetivo de devolver el estado natural a un lugar es reincorporar a las especies que estuvieron ausentes junto con sus procesos nuevamente dentro de un ecosistema funcional, y luego dejar de estorbar a la naturaleza, los medios para lograr este objetivo generalmente incluyen técnicas de restauración activa, recuperación pasiva y un monitoreo constante. Actividades específicas para cada terreno, tales como frenar la erosión de las laderas o rehabilitar un antiguo foso de gravilla, son pequeños pasos que conducen a una meta más alta de restauración de la belleza y la salud. Una vez que la productividad y seguridad del hábitat están garantizados, las especies ausentes son reintroducidas al ecosistema; y sólo cuando estas alcanzan un tamaño de población suficiente para cumplir con sus funciones ecológicas normales, es que culmina un proyecto de recuperación de la naturaleza.

Tompkins Conservation ha emprendido los trabajos más ambiciosos de recuperación de la naturaleza en las Américas, utilizando todas las herramientas anteriormente mencionadas, desde replantar plántulas de Alerce en cuencas de bosques lluviosos chilenos donde fueron recolectadas sus semillas, remover cientos de kilómetros de cercos de un antiguo fundo después de vender el ganado, hasta reintroducir especies ausentes a su antiguo hogar en los humedales de Iberá. Ciervos pamperos, osos hormigueros gigantes, pecaríes de collar, tapires y otras especies han sido traídas de vuelta a Iberá; estos proyectos han ayudado al equipo de recuperación de la naturaleza de Tompkins Conservation a obtener experiencia para su último desafío: criar jaguares en cautiverio para eventualmente liberarlos a la naturaleza.

¿No deberían los filántropos de conservación concentrarse en el cambio climático?

La creciente amenaza del caos climático producido por la actividad humana, incluyendo la deforestación y otros cambios en el uso de tierras, así como también del uso delirante de combustibles fósiles por todo un siglo, debería ser el interés de cada ciudadano. El compromiso filantrópico en el problema del cambio climático ha aumentado significativamente en la última década, con gran parte de su atención puesta sobre la energía renovable. Tales iniciativas son cruciales, pero insuficientes, para mitigar el cambio climático si la deforestación y otros cambios de uso de suelo que destruyen la naturaleza siguen avanzando con esta velocidad.

La protección del hábitat como, por ejemplo, salvar grandes extensiones de bosques y pastizales silvestres que naturalmente absorben el carbono, es una herramienta fundamental para mitigar el cambio climático. Los proyectos de conservación de parques desarrollados por Tompkins Conservation en total aseguran que millones de hectáreas de hábitat silvestre nunca se exploten y continúen apoyando el clima al capturar y absorber el carbono de los suelos y la biomasa de estas áreas protegidas.

Mientras que nuestras actividades organizacionales siguen estando directamente enfocadas en la conservación de tierras y la vida silvestre, podemos observar como las áreas protegidas alrededor del mundo, las cuales son el resultado de un siglo y medio de exitosas campañas de conservacionistas, en este momento se encuentran amenazadas por un abrumador cambio climático. Creemos que el fracaso de las elites políticas y corporativas en ejercitar un liderazgo audaz que redirija la economía de la energía mundial y la aleje de su nefasto curso actual es excesivamente peligroso para la diversidad de la vida en la Tierra, y que este trágico fracaso está muchas veces motivado por la “ignorancia electoral”, alimentada por objetivos de corto plazo, a menudo de interés personal. Para contrarrestar la inercia política se requiere un movimiento masivo de ciudadanos comprometidos.

¿Cómo es que la creación de parques y la recuperación de la vida silvestre afectan el desarrollo económico y las comunidades locales?

Los proyectos de Tompkins Conservation han empleado a cientos de personas durante décadas, desde carpinteros, arquitectos y operadores de equipos hasta veterinarios, biólogos y cuidadores de parques. Alrededor del 80 por ciento del equipo trabajando para proyectos TC son originarios de las comunidades cercanas. En todos los casos, la administración de nuestras tierras para la conservación y recuperación de la vida silvestre han otorgado más trabajos locales que los anteriores usos de estas tierras, normalmente con mejores salarios y condiciones de trabajo.

Además, los nuevos parques que Tompkins Conservation han ayudado a crear un pilar esencial para la transformación de la economía regional a medida que la Carretera Austral se empieza a dar a conocer como la “Ruta de los Parques.” De modo similar, en los humedales de Iberá, nuestra iniciativa para crear una imagen de la región de Iberá como el principal destino de observación de vida silvestre en Argentina ha creado una ruta escénica alrededor de la cuenca, vinculado a las comunidades locales con una señalética y marketing consistente. Esto ha ayudado a generar un amplio apoyo político hacia los trabajos de conservación gracias a los beneficios económicos que otorgan a las comunidades locales. Como resultado, se están generando oportunidades de empleo, como guías para tours de vida silvestre entrenados localmente, operadores de hosterías, entre muchos ejemplos más.

¿Cuál es el futuro de Tompkins Conservation?

¡Esperamos que en el futuro se aseguren más hábitats para la vida silvestre, y que la economía local prospere como consecuencia de la conservación! Bajo el liderazgo de Kristine Tompkins, el equipo de Tompkins Conservation se encuentra actualmente trabajando en proyectos que, si logran ser exitosos, agregarían al menos 4 millones de hectáreas adicionales a los sistemas de parques nacionales de Chile y Argentina. Y nuestro compromiso con el activismo comunitario local sigue siendo inquebrantable.

¿Seguirá Tompkins Conservation existiendo después de que ya no vivan sus fundadores?

Doug y Kris Tompkins nunca tuvieron la intención de que sus fundaciones existieran de forma perpetua, y han prometido usar todos los activos de sus fundaciones para apoyar proyectos que sustentan la belleza, la biodiversidad y el bienestar de la naturaleza y las personas. Desde que Doug murió inesperadamente en diciembre de 2015, Kris Tompkins ha declarado firmemente que ella seguirá defendiendo hasta sus últimos días los lugares silvestres, las criaturas silvestres y las ideas salvajes que ella ama. Nos hace un llamado a cada uno de nosotros para que tomemos una postura en el movimiento por un planeta floreciente:

"Quienquiera que seas, cualesquiera sean tus intereses, con lo que sea que te hayas enamorado, te levantas cada mañana y haces algo. Actúas, te unes a la batalla, y luchas por una sociedad humana que viva en equilibrio con el mundo natural."
—Kristine McDivitt Tompkins

Tompkins Conservation en Cifras

Hectáreas compradas para la conservación: 849.839

Hectáreas donadas para crear y expandir parques nacionales: 239.231

Hectáreas adicionales de parques nacionales aprovechados para las donaciones de tierra de Tompkins Conservation y otras herramientas: 522.727

Área total (en hectáreas) conservada por Tompkins Conservation y socios hasta la fecha: 1.230.649 millones

Nuevos parques nacionales designados; parques nacionales existentes expandidos: 6 / 1

Nuevos parques provinciales establecidos: 2

Ranking mundial para el Parque Pumalín, según tamaño y categoría de santuarios de la naturaleza de dueños privados: #1

Otros parques nacionales que Tompkins Conservation espera crear con futuras donaciones de tierra: 5

Sitios de camping construidos: 18

Sitios de camping destruidos por erupción volcánica: 1

Ovejas retiradas de la Estancia Valle Chacabuco para comenzar el proyecto Parque Nacional Patagonia: 25.000

Porcentaje de la población mundial de huemules conservados en el Parque Patagonia: 10 por ciento

Millas de cercos de ganado retirados por voluntarios del Parque Patagonia: 400+

Ganado retirado de tierras de conservación privadas en la Reserva Natural Iberá: 15.000

Propiedades mejoradas para los residentes de El Amarillo, la entrada del Parque Pumalín: 30

Iniciativas para reintroducir especies ausentes o recuperar especies en peligro de extinción en parques establecidos por Tompkins Conservation: 12+

Osos hormigueros cachorros nacidos en naturaleza silvestre después de haber reintroducido exitosamente la especie: 39 (al menos)

Número de ciervos pamperos nacidos en las poblaciones reintroducidas en Iberá: 65

Porcentaje de crecimiento anual de la población de ciervos pamperos en peligro de extinción: 33 por ciento

Colegios establecidos en los proyectos de conservación implementados por Tompkins Conservation: 4

Niños participando en el programa de educación al aire libre 2015 del Parque Patagonia: 713

Comunidades circundantes de Iberá que recibieron asistencia en el desarrollo económico ecoturístico: 6

Propiedades agrícolas compradas y restauradas por Doug y Kris Tompkins: 23

Trabajos agrícolas creados a partir de operaciones en campos y fundos: 162

Hectáreas dedicadas a proyectos agro-ecológicos (campos orgánicos, fundos, hábitat): 127.678

Becas otorgadas a organizaciones sin fines de lucro que trabajan para proteger la Tierra: 2.210

Años dedicados a luchar para detener las represas propuestas en la Patagonia: 7

ONGs involucradas en la campaña ¡Patagonia Sin Represas!: 80+

Fondos dirigidos a la publicación de libros y campañas de activismo: $13.5 millones (USD)

Títulos de libros publicados: 26

Libros otorgados a activistas, ONGs, y distribuidos comercialmente: 135.751

Publicaciones premiadas: 4

 

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